Las diócesis aragonesas lanzan la campaña ’Trabajamos por Aragón’ para visibilizar su ayuda a las personas y al bien común

Servicio a la sociedad aragonesa los 365 días del año

Amparo, Ana, Rosa, Nacho, Juan y Silvia. Estos son los protagonistas de la campaña ‘Trabajamos por Aragón’, seis rostros desconocidos para el gran público que representan a los miles de creyentes –miembros de la Iglesia católica– que cada día se entregan en Aragón para mejorar la vida de los demás sin esperar nada a cambio. Fuera de los focos, tanto en la acción como en la contemplación, con la esperanza de construir una sociedad más humana y fraterna. 

La campaña, que gira en torno al especial web, humaniza los números de una institución que, solo en Zaragoza, presta al año más de 460.000 servicios para mitigar la pobreza y pone a disposición de la sociedad decenas de centros que atienden a mujeres víctimas de violencia, promueven el trabajo, rehabilitan a drogodependientes, asisten a inmigrantes, personas mayores, enfermas y discapacitadas, guarderías infantiles, consultorios familiares, etc. 

Amplio despliegue 

Se trata de un proyecto omnicanal y multisoporte, con formatos innovadores, que se apoya en el lema ‘De Aragón al Cielo’, en alusión al famoso dicho madrileño y el hashtag #SoyIglesiaCatólica. Un planteamiento que se personaliza para transmitir los valores y esencia de una institución –la Iglesia– que trata de construir cada día una sociedad más justa partiendo del Evangelio.  

Hasta el 10 de noviembre, la web se promocionará con una intensa campaña en las seis diócesis aragonesas: Teruel y Albarracín, Barbastro-Monzón, Jaca, Huesca, Tarazona y Zaragoza, donde está prevista la presencia en distintos elementos del mobiliario urbano (mupis) y autobuses de la capital.