La rectora de la USJ, Berta Sáez, habla con Europa Press un año después de su nombramiento

"En la Universidad San Jorge estamos para sumar al servicio de la sociedad"

ZARAGOZA, 20 Feb. (EUROPA PRESS).-La rectora de la Universidad San Jorge, Berta Sáez, ha destacado la vocación de servicio a la sociedad de esta institución académica. "Estamos por y para servir a la sociedad" y "queremos sumar", tanto con el Gobierno de Aragón, la Universidad de Zaragoza, el tejido económico y empresarial y la sociedad en su conjunto.

Sáez ha opinado que tanto la universidad pública, como la privada "están por y para hacer grande a Aragón". En su caso, ha remarcado que forma parte del 'ADN' de la USJ y del Grupo San Valero, al que pertenece, al que ha agradecido la confianza depositada en ella hace un año, cuando fue nombrada rectora, el 19 de febrero de 2020, si bien tomó posesión el 14 de mayo de 2020, tras unos meses de trabajo conjunto con su predecesor, Carlos Pérez Caseiras.

Sáez ha recordado que llegó al cargo al mismo tiempo que la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2, que ha supuesto un "reto" para la institución. No obstante, la Universidad San Jorge trabaja también a medio y largo plazo, entre otras cosas, en incorporar nuevas titulaciones.

En estos momentos, se imparten 18 grados, seis másteres oficiales universitarios y dos doctorados, además de numerosos títulos propios. "Estamos en un momento de análisis de nueva oferta académica en función de las necesidades que la sociedad está demandando" y también el ámbito empresarial, ha comentado. Sobre los futuros estudios, ha dicho que es preciso hacer un análisis "muy crítico" tanto de lo que se demanda, como de lo que se necesita.

"Tenemos que ir creciendo" y "poco a poco" se van incrementando titulaciones, tratando de atender a los nuevos perfiles profesionales. Sobre su relación con el Gobierno de Aragón, ha considerado que es "buena" y ha apuntado que siempre han actuado "desde el diálogo" y la "confianza", igual que con la Universidad de Zaragoza.

"Con el rector José Antonio Mayoral", igual que con la consejera de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento, Maru Díaz, o el director general de Universidades, Ramón Guirado, existe una relación fluida y comunicación directa siempre que es necesario. En el caso de la UZ, ha comentado que se realizan actividades conjuntas y también existe colaboración entre grupos e investigadores.

MÁS ALUMNOS

La pandemia del coronavirus no ha impedido incrementar el número de alumnos de nuevo ingreso, pasando de 565 a 659 en este curso 2020-2021, 94 más que el curso anterior. En total, la USJ cuenta con 2.572 estudiantes entre grados, postgrado y másteres. Para la rectora, este aumento se debe a que ofrecen una "docencia de calidad", que aporta "confianza".

Las titulaciones con mayor demanda son las del área sanitaria, aunque este año también se ha apreciado un aumento en los grados de Administración y Dirección de Empresas y Derecho, así como en su doble titulación.

Además, el número de alumnos de fuera de Aragón ha ido aumentando progresivamente y en estos momentos representa el 37% del total, en su mayoría provenientes de La Rioja, Navarra y País Vasco, pero también de Lérida, Tarragona, Guadalajara e incluso Cantabria.

"Se nos va conociendo cada vez más fuera de la comunidad autónoma", ha apuntado Sáez, quien ha aportado el dato de que en el grado de Fisioterapia la mitad de los alumnos proceden de Francia.

También ha subrayado el elevado porcentaje de empleabilidad. La USJ hace un seguimiento todos los años de la evolución de sus alumnos al año de haber acabado sus estudios y el 85% de la promoción de 2019 está ya trabajando y del 15% restante, la mayor parte continúa formándose. Además, el 90% trabaja en el área donde se ha formado y el 95% recomienda estudiar en la Universidad San Jorge.

Asimismo, la mayoría empieza a trabajar como tarde a los tres meses de haber egresado y hay muchos alumnos a los que "tras finalizar sus estudios, casi sin tiempo de gestionar incluso la solicitud del título, ya les están ofreciendo oportunidades laborales, especialmente en los grados de salud", ha dicho Sáez.

DOCENCIA EN PANDEMIA

La rectora de la USJ ha explicado que tras impartir toda la docencia 'online' una vez fue declarado el estado de alarma debido a la pandemia, terminando el curso "con nota", durante el verano y con la experiencia de esos meses la USJ ha diseñado una forma de trabajar adaptada a la COVID-19, con el 90% de los alumnos en grupos burbuja y un formato semipresencial.

Según ha detallado, los estudiantes acuden al campus al menos dos veces por semana y más si tienen prácticas. Las clases teóricas son de 20 alumnos, que se subdividen hasta en seis grupos para prácticas. Se ha hecho un diseño escalonado de los descansos también, teniendo en cuenta los grupos burbuja y se cuenta con un equipo de enfermería para asistencia de la covid-19 que hace guardia presencial de 9.00 a 21.00 horas todos los días lectivos.

"Ha sido muy complicado, pero la valoración es muy positiva" ya que en la USJ "la incidencia de casos en covid-19 ha sido inferior al 4%". También se ha logrado una "absoluta normalidad" en la primera convocatoria de exámenes, que han tenido lugar del 18 al 29 de enero.

"Han sido presenciales, en la medida de lo posible", manteniendo todas las medidas de protección frente al coronavirus y aumentando el número de grupos siempre que ha sido preciso. También los ha habido online, con diferentes sistemas de control para el normal desarrollo de los mismos.

Todas las adaptaciones curriculares implementadas este curso por el coronavirus han sido valoradas por la Agencia de Calidad y Prospectiva Universitaria de Aragón (ACPUA), también han sido trasladadas a la Dirección General de Universidades, "que es quien controla todos nuestros procesos académicos" y "hemos cumplido desde el primer momento con toda la normativa" para evitar la propagación del coronavirus.

PRÁCTICAS

La rectora ha comentado que las prácticas externas se están desarrollando con una "absoluta normalidad" y se han recuperado algunas de las horas perdidas el curso pasado a causa del estado de alarma. Además, han podido mantener el programa de mentorización, en el que participan unos cien alumnos que destacan en el aula o académicamente y son emprendedores.

A estas personas, se les da la oportunidad de tener un mentor empresarial durante los últimos años de sus estudios de grado, una iniciativa "muy bien acogida por las empresas" y los alumnos.

La USJ tiene convenios con más de 1.800 empresas para las prácticas de los alumnos, "una experiencia que es sumamente enriquecedora y que de algún modo marca a nivel profesional y personal", ha dicho Sáez.

Además, es uno de los elementos que favorece la empleabilidad puesto que las empresas forman a los alumnos "de un modo particular" durante su estancia en ellas y, si les encaja el perfil, "y tienen una necesidad de personal "escogen a quienes ya han formado y conocen el funcionamiento de esa empresa; esto es una realidad que podemos constatar día a día".

Por otra parte, la rectora ha expresado su deseo de que los estudiantes "no pierdan la conexión con la universidad" y ha destacado la vocación de presencialidad que tiene la USJ, aunque esto "no está reñido con lo digital" y con la incorporación de herramientas para favorecer nuevas metodologías e innovación docente.

No obstante, ha recalcado que "evidentemente, seguimos apostando por la presencialidad porque hay valores y cuestiones que no se pueden vivir, sentir y compartir a través de una cámara". "Siempre impulsamos ese sello de formar a una persona íntegra, no sólo en las competencias propias de cada titulación".

DOCENTES, ADEMÁS DE BUENOS ACADEMICOS, INVESTIGADORES

Berta Sáez, es partidaria de un Pacto Nacional por la Ciencia que contribuiría a que la investigación fuera por cauces más fluidos. Ha manifestado el deseo de impulsar la cultura científica para que sus docentes, "además de buenos académicos, sean buenos investigadores y tengan una proyección exterior de calidad".

En la entrevista concedida a Europa Press, ha explicado que la USJ es "joven", con 15 años de trayectoria, pero tiene personal investigador en proporción a su tamaño, "de gran capacidad" y con trabajos "de calidad".

En concreto, posee diez grupos de investigación que han sido reconocidos por el Gobierno de Aragón, que han accedido a financiación pública y privada, así como varias cátedras de investigación. Del total de 340 docentes, 195 son investigadores.

"Para cualquier universidad que se precie es una necesidad unir la calidad de la docencia con una investigación puntera y con proyección al exterior, no solo nacional, sino internacional y global, es decir, que no se quede solo en el espacio europeo, sino que llegua mucho más allá", ha declarado Sáez.

Asimismo, ha apuntado que ya existe esa colaboración internacional, si bien su objetivo es potenciarla más. "Se trata de motivar y ayudar al personal docente e investigador en todo el proceso que implica la consecución de fondos de financiación competitiva", ha dicho.

PASIÓN

Sáez ha expresado su pasión por la investigación: "Te engancha, la curiosidad te puede y quieres ir más allá". De hecho, además de estar al frente de la USJ sigue vinculada a la investigación y la docencia, mantiene actividad en ambos campos. Es la investigadora principal del grupo INDIVO (Investigación en Nuevas Dianas en Autoinmunidad y Vigilancia Oncológica), que mantiene colaboraciones con centros en Paris, Pittsburgh (Estados Unidos) y Buenos Aires, entre otros.

Sáez ha añadido que investigar requiere de "mucho esfuerzo", pero tiene su recompensa. "Tenemos un claustro muy capacitado y altamente profesional" y uno de sus objetivos como rectora es "tender puentes para que, además de grandes profesionales académicos, lleguen a ser investigadores de excelencia", ha incidido.

PACTO NACIONAL POR LA CIENCIA

La rectora de la USJ se ha mostrado partidaria de contar con un Pacto Nacional por la Ciencia. "Sería lógico y permitiría trabajar de modo más sencillo" puesto que ahora cada comunidad autónoma tiene un plan de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i), un plan de fomento de investigación y unas líneas estratégicas en este ámbito.

Esto supone, ha detallado, que cuando en un investigador se despierta el interés de trabajar en un proyecto, "lo primero que tiene que hacer es ver dónde encaja la pieza de su proyecto en el puzle que componen las líneas estratégicas de todos los planes de las agencias financiadoras - en el ámbito autonómico, nacional e internacional - y analizar si su trabajo encaja, porque si no, no merece la pena llevarlo a cabo".

Por eso, ha estimado que disponer de un pacto nacional "tendría sentido ya que todos trabajaríamos en las mismas líneas", desde diferentes campos y abordajes, además de que se facilitarían los procesos administrativos "de redacción de proyectos, seguimiento de memorias " y otros trámites y burocracia que tanto tiempo consumen y, que, a veces, hacen que la ciencia no fluya como debiera".

Como ejemplo, ha dicho que desde que se pide una subvención hasta que se autoriza pueden pasar seis meses, pero, tras la adjudicación, en ocasiones, "los investigadores cuentan con plazos muy ajustados para su ejecución". "Hemos de ser muy organizados y tener todo planificado para poder avanzar la parte experimental, porque si no, no sería posible la justificación de esos gastos", ha enfatizado.

Sáez ha comentado que, "con el tiempo, vas aprendiendo cuál es la dinámica de la investigación", pero ha argumentado que contar con unos criterios comunes en el ámbito nacional "puede ayudar", puesto que "cuanto más claras están las cosas, más fácil es poder abordarlas y llevarlas a cabo".

CIENCIA BÁSICA

La rectora de la USJ ha sostenido que la ciencia "ha estado, está y seguirá estando siempre al servicio de la sociedad" y si bien ha reconocido que a causa de la pandemia de la COVID-19 "se ha visibilizado más que nunca", ha querido expresar su reconocimiento a quienes se encargan de la ciencia básica.

"Habitualmente se ve al científico clínico", al que obtiene resultados aplicados, pero antes ha sido preciso el conocimiento y la labor desarrollada por el científico básico, que trata de descubrir el porqué de las cosas, aunque no tenga una aplicación práctica inmediata. "Hay mucha gente en la sombra, para quienes me gustaría el reconocimiento", ha aseverado Sáez.

Igualmente, ha remarcado que, como la pandemia ha demostrado, hace falta invertir en ciencia ya que gracias a ella ha sido posible "frenar un poco la situación en la que nos encontramos con el desarrollo de las vacunas, de las que ojalá hubiera más cantidad".

En relación con el coronavirus SARS-CoV-2, ha constatado: "Irrumpió en nuestras vidas como un terremoto totalmente desconocido, cambiante y discordante en cada segundo" y las autoridades e instituciones competentes "han intentado hacer lo que en cada momento han considerado que era lo más adecuado".

"Hemos de ser conscientes de que nos enfrentamos a un virus que tiene una mutación muy fácil y rápida" por lo que están apareciendo variantes, y "por muchas medidas que los diferentes países adoptan de restricciones locales, nacionales e internacionales, aún no hemos sido capaces de frenar la trasmisión".

A su entender, "lo único que tenemos en nuestra mano es esa capacidad de inmunización de grupo a través de la vacuna, que esperemos sea posible alcanzar en un horizonte cercano", ha concluido.