La USJ celebra una jornada sobre el español como lengua extranjera para niños refugiados

Teniendo en cuenta aspectos lingüísticos y de gestión emocional

La Universidad San Jorge, a través de Huella USJ y bajo la dirección de la decana de la Facultad de Ciencias de la SaludLaura Zaurín, y la docente Manuela Catalá, organizó los días 4 y 6 de mayo la “Jornada sobre el español como lengua extranjera para niños (refugiados)”, en la que se trataron tanto los aspectos lingüísticos como aquellos relacionados con la gestión emocional.

Alumnos y alumni de Educación Primaria, Educación Infantil y Traducción y Comunicación Intercultural asistieron a estos talleres en los que se puso de manifiesto la importancia de la dimensión humana de la clase, puesto que la educación es una intervención de gran alcance en la persona – en el niño y en el docente – y de gran aprendizaje mutuo y recíproco.

Así pues, las jornadas comenzaron con la ponencia de Marta Guarch, docente y coordinadora del grado en Psicología, quien habló sobre la dimensión psicoemocional de la enseñanza- aprendizaje en situación de riesgo. Se presentó el lenguaje para el migrante como una herramienta de integración, autoeficacia y autorregulación emocional, que tiene efecto en la dimensión social de la persona y que le permite formar parte de la sociedad de acogida. Al final, explicó la docente, el lenguaje se convierte en un aprendizaje de una forma de vida. Guarch también expuso que, en estas situaciones de enseñanza con personas vulnerables, el docente debe tener en cuenta consideraciones importantes como elementos traumáticos, formas para que el migrante conecte con la sociedad de acogida, lenguajes para convivir, etc.

Posteriormente, Manuela Catalá se centró en explicar la figura del niño como discente de una lengua extranjera haciendo hincapié en el caso de ELE (Español como Lengua Extranjera) y reflexionó sobre las actividades y recursos utilizados en la enseñanza. En este sentido, destacó la importancia de conocer la etapa de alfabetización del niño, tener en cuenta cómo aprende la lengua y qué características tiene a la hora de acercase al aprendizaje. Además, dejó clara la necesidad de combinar soporte editado y material “ad hoc” para cubrir las necesidades de los alumnos.

El segundo día de las jornadas, Catalá hizo hincapié en la diferencia de programaciones para niños en la etapa de Infantil y para niños en la etapa de Primaria, ya que se encuentran en fases diferentes del aprendizaje lingüístico y cuentan con necesidades curriculares y humanas diferentes. Mientras que en Infantil es esencial la lengua oral y el soporte visual y musical, en Primaria hay que seguir fomentando la lengua oral, manteniendo lo visual y musical, pero introduciendo otros contenidos acordes a la evolución y la etapa del aprendizaje lingüístico del niño, ya que la lengua será el vehículo para el aprendizaje del resto de materias.

Finalmente, Mercedes Murillo puso fin a las jornadas con una serie de reflexiones desde la experiencia en la formación de ELE. Así pues, afirmó que la enseñanza de un idioma es mucho más que un conjunto de destrezas, ya que debe tener en cuenta los aspectos socioculturales y extralingüísticos, así como el cuidado del docente y el discente. Para ella, migrantes y refugiados niños tienen unos condicionantes en el aprendizaje que el docente debe considerar y tener muy en cuenta.

Experiencia de alumnos y alumni

María Bueno, alumna del doble grado en Educación Infantil y Educación Primaria de la USJ, considera que esta clase de jornadas resultan “muy enriquecedoras tanto para los docentes como para cualquier otro profesional preocupado y comprometido con lo que ocurre a su alrededor”. Y es que, tiene claro que formarse en este ámbito “es de alta relevancia como futura docente y como persona”. Explica que las ponencias le permitieron “ahondar más en la realidad” que puede llegar a vivir en el aula y “en cómo hacer frente a una realidad más dura de que puede parecer”. Una de las ponencias que más le impactó fue la de la docente Marta Guarch, pues, según afirma, fue “un choque de realidad”, ya que, “a pesar de conocer la gran cantidad de personas que se encuentran en situaciones no deseadas, conocer los datos aproximados y aclarar los conceptos que se relacionan con dichos datos fue algo impactante”.

Javier Acero, alumno de Traducción y Comunicación Intercultural de la USJ, también destaca esta ponencia como una de las más interesantes, puesto que le permitió acercarse a esta realidad desde la psicología, un campo nuevo para él. “También me parecieron muy útiles las charlas de Manuela Catalá, que tuvieron un enfoque más práctico y que serán interesantes si en un futuro nos dedicamos a la enseñanza de ELE”, añade.

Por su parte, la antigua alumna de Traducción y Comunicación Intercultural Andrea Cortiñas recalca la ponencia de Mercedes Murillo. “Me ayudó a darme cuenta de que el papel de un profesor en este contexto, como ella misma comentaba, no es solo de docente, sino también de mediador, psicólogo y mentor, lo que requiere una gran capacidad de adaptación y versatilidad”, explica.

A ella, las jornadas le han servido para “apreciar la importancia de la mediación intercultural cuando las personas solicitantes de protección y los refugiados llegan a España sin conocer el idioma ni la cultura del país”. En esta circunstancia, “es esencial que cuenten con la ayuda de profesionales para que la adaptación y la integración, además del inevitable choque cultural que experimentan, sean lo más fáciles posibles”, reflexiona. Así pues, opina que “la labor de traductores e intérpretes es imprescindible”.