Los alumnos de Psicología de la USJ se acercan al perfil psicológico de los internos de la cárcel de Zuera

Loreto García, psicóloga del Centro Penitenciario de Zuera, ha impartido el seminario

Los alumnos del grado en Psicología de la Universidad San Jorge han recibido un seminario de acercamiento a la realidad penitenciaria desde una perspectiva psicológica.

Durante su intervención, la ponente ha descrito el perfil criminalístico de la población reclusa en España, explicando el desarrollo de los diferentes programas de tratamiento psicológico en el centro.

Una vez llegan a prisión “los internos están sometidos a muchas reglas, se ven privados de libertad y apenas tienen margen en las decisiones individuales, aspectos que les generan trastornos de ansiedad y depresión asociados a esta realidad”, explica la ponente.

Por el contrario, también se encuentran perfiles que han pasado más tiempo en la cárcel que en la calle: “Su mundo es la prisión, se han adaptado tanto al medio que en libertad se sienten poco hábiles y sin el respaldo del estatus que han conseguido en la cárcel. Este perfil suele delinquir con el fin de conseguir una condena”, afirma la psicóloga.

Con respecto a la tipología delictiva, España se encuentra por debajo de la media en número de condenados por homicidios con respecto a la media europea, sin embargo, superamos ligeramente la media del Consejo de Europa en el caso de condenados por delitos económicos y lo superamos ampliamente en el caso de los delitos contra el patrimonio.

Tras el análisis del perfil de los reclusos, la ponente ha señalado que en la mayoría de las ocasiones “los reclusos están en prisión porque anteriormente han fallado todas las instituciones relacionadas con atención social, educación, salud, redes sociales y familiares, etc.”.

Trastornos mentales de los reclusos  

“La prevalencia de enfermedad mental en población reclusa es alrededor de 5 veces superior a la población general”, afirma la psicóloga

En la mayoría de los casos diagnosticados son problemas relacionados con la ansiedad, el consumo de sustancias y la depresión.

Entre los factores de riesgo a tener en cuenta está la incertidumbre y desasosiego ante la situación en prisión, desmotivación, pasividad y abandono físico y psíquico, mentira sistemática, dificultades para resolver problemas sin acudir a psicotrópicos y una actitud de frialdad que esconde a personas vulnerables y frágiles.

Además de estos trastornos, también existen perfiles con trastorno límite de la personalidad, trastorno narcisista y también retraso intelectual.

“En el caso del retraso intelectual la mayor dificultad es que no se pueden integrar en programas estandarizados al carecer de habilidades básicas y no comprender las órdenes, lo que conlleva sanciones disciplinarias que interfieren en su evolución”, asegura la psicóloga de la prisión de Zuera.

Programas de intervención

Los estudiantes de la USJ tuvieron la oportunidad de conocer los programas de intervención que ponen en marcha en la prisión de Zuera. Entre ellos, el programa de prevención de suicidios, que contiene un protocolo destinado a todos los profesionales penitenciarios, “tanto para detectar situaciones personales o sociales que puedan suponer un alto riesgo de suicidio, como para aplicar medidas adecuadas encaminadas a evitar una conducta autolesiva”.

Conjuntamente a este plan, existe la figura del ‘interno de apoyo’ que acompaña en su actividad diaria al interno de riesgo.
Al mismo tiempo, se aplican otros programas como el dedicado al control de la conducta sexual, dirigido a internos que han cometido delitos de tipo sexual contra mujeres o menores. “En este caso, se trabaja en dos grandes bloques, la toma de conciencia, enfocado en asumir y reconocer los hechos, y la adquisición de herramientas para la toma de control”, explica.