Tres egresadas de Farmacia USJ crean un proyecto en redes sociales para divulgar los conceptos sanitarios y farmacéuticos

Estíbaliz Allo, Ángela Domingo y Marta Pociello, egresadas de Farmacia de la USJ

Estíbaliz AlloÁngela Domingo y Marta Pociello, recién egresadas de Farmacia de la Universidad San Jorge, han comenzado un proyecto en redes sociales para acercar la farmacia a la sociedad a través de la cuenta de Instagram Humanifarma en la que explican conceptos sanitarios y farmacéuticos de manera rigurosa y divulgativa.

El proyecto surgió a raíz de un trabajo grupal que tuvieron que realizar en la asignatura de Humanismo Cívico en el que debían crear una iniciativa que causara un beneficio en la sociedad. Ellas decidieron enfocarlo al ámbito de la farmacia, especialmente, a la resolución de dudas de los pacientes. “Muchas veces acuden con un sinfín de preguntas a las que no encuentran respuesta, y es ahí cuando el farmacéutico ostenta un papel crucial. De modo que una plataforma con la que apoyar todos esos pilares era la idea perfecta”, explica Estíbaliz Allo.

Con esta idea en mente crearon Humanifarma. La idea original del trabajo fue crear una App sanitaria para ayudar a la población y a otros profesionales sanitarios, y mejorar la salud de las personas a través de campañas de prevención. Para apoyar esta aplicación, crearían una cuenta de Instagram con el mismo nombre donde resolver cuestiones relacionadas con la farmacia.

“La idea era original y buena, y el profesor nos puso buena nota, pero, finalmente, decidimos llevar a la realidad solo la cuenta de Instagram, ya que para hacer la App necesitaríamos más tiempo, financiación, personal experto en informática, etc.”, argumenta Ángela.

En diciembre del año pasado, tras concluir la asignatura de Humanismo Cívico, al encontrarse realizando prácticas en oficinas de farmacia, veían cuáles eran las dudas más frecuentes y qué necesitaba saber la gente, así que decidieron organizarse y repartir tareas para crear y dotar de contenido la cuenta de Instagram.

Marcaron días donde hablar sobre noticias relacionadas con la farmacia y la salud para informar sobre las actualizaciones que ocurren en el día a día. También pensaron publicaciones para divulgar sobre patologías, comentar los síntomas, tratamiento, curiosidades, etc. E incluso decidieron realizar encuestas en stories para conocer qué quieren saber sus seguidores.

Así, en su cuenta de Instagram, puede encontrarse información sobre enfermedades como las migrañas o la celiaquía, conceptos como la resistencia a los antibióticos o los riesgos del tabaco, explicaciones sobre colirios, probióticos, hipertensión, test de antígenos, etc.

Las egresadas mencionan la “responsabilidad” por “compartir siempre contenido veraz y que transmita”, ya que son conscientes de que las personas que lo leen depositan su confianza en ellas como farmacéuticas.

“Asumimos que el alcance que podríamos tener era relativo, pero con que a una sola persona le ayudara nuestro contenido, estábamos más que satisfechas. A día de hoy, pequeñas cosas como que la gente participe en las encuestas, contesten a alguna historia o den me gusta a los posts nos hace sentir mucha satisfacción por el trabajo realizado”, asegura Marta.

La farmacia y la sociedad

Al final, el objetivo de su trabajo es acercar la farmacia a la sociedad y que las personas confíen en que el farmacéutico puede proporcionar información y ayuda a los pacientes. “Somos profesionales de la salud que han estado formándose como mínimo durante 5 años para proporcionar el mejor servicio al paciente. Muchas veces solo acuden a nosotros para que dispensemos su medicación, aunque, si tienen cualquier tipo de duda, podemos resolverla o, en caso de ser necesario, trataríamos de contactar con el médico”, detalla Estíbaliz.

“Creemos que debería promoverse el mensaje de que la farmacia es un centro sociosanitario más al que el paciente puede acudir siempre que lo necesite. La mayoría son conscientes, pero es importante reforzar el mensaje, fomentando así una relación interprofesional entre las farmacias y los centros sanitarios”, agrega Ángela.

También destacan que se debería demostrar más la valía del farmacéutico, tratando de establecer contacto con los centros de salud y hospitales más cercanos para que supieran que “las farmacias están dispuestas a formar equipo con ellos”.

Al final, buscan que su cuenta abarque “temas relacionados con el ámbito sanitario para tratar de aportar una pequeña formación continuada sobre temas que pueden interesar a la sociedad”.

Además, tampoco descartan la primera idea con la que comenzaron el proyecto: la creación de la App. “Nos gustaría crear una red de farmacéuticos que pueda ayudar a la población en general, de todas las edades y adaptándonos a las necesidades del momento, y, lo más importante, animando a los farmacéuticos a impulsar sus farmacias y a compartir sus conocimientos tanto con sus pacientes habituales como con los que todavía no lo son”, declara Marta.

Futuro como farmacéuticas

Tras cinco años de estudio en la USJ afirman estar muy contentas con la formación recibida. “Mi experiencia ha sido muy enriquecedora a nivel profesional y personal. He estado en contacto con la práctica, tanto a nivel asistencial como en el laboratorio, por lo que con estas vivencias y la experiencia que te aporta cada uno de los profesores del grado puedes ir contrastando las diversas salidas”, explica Marta.

Y es que cada una de ellas se ha decantado por una vía diferente. Mientras Estíbaliz tiene claro que se presentará a la oposición de Farmacéutico Interno Residente (FIR), Marta todavía no ha decidido hacia dónde dirigirse, así que probará distintas áreas. Por su parte, Ángela quiere continuar por el camino de la oficina de farmacia para poder estar en contacto con el paciente.

Todas ellas destacan la vocación por ayudar a los pacientes. “El contacto con la gente y poder ayudarles en lo que necesiten te da mucha satisfacción”, afirma Estíbaliz. Así, este proyecto les permite dar un servicio a la sociedad utilizando nuevas vías para llegar a las personas.