PARAR A LOS VIOLENTOS

Urge que los gobernantes busquen las medidas políticas adecuadas para parar a los violentos

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28.10.2021

Las últimas agresiones a policías en Zaragoza han elevado el nivel de preocupación, hasta el punto que se ha podido afirmar que las agresiones físicas son el primer caballo de batalla de todos los cuerpos policiales. Urge que los gobernantes busquen las medidas políticas adecuadas para parar a los violentos. Lo ocurrido hace poco a las puertas de un bar, cuando dos jóvenes de Calatayud fueron agredidos brutalmente por un grupo de delincuentes para robarles un móvil, me retrotrajo a un trágico suceso acaecido también en Zaragoza en el 2019. Sami Hamidi, de 20 años, resultó entonces muerto de un machetazo que recibió en la Calle Princesa.

El Juzgado impuso entonces una pena de 8 años de internamiento al menor que lo mató y condenó a cinco años a los otros dos implicados. Nadir, el padre de Sami, se preguntaba por qué la policía no registra a esas bandas que practican una cultura que lleva a veces a matar y que “buscan apoderarse de los barrios y de todo lo que puedan”.

Nadir, de 56 años y natural de Argelia, lleva décadas residiendo en España. En voz alta reflexionaba sobre los motivos que le hicieron quedarse en España. “Me quedé – afirmaba- por la libertad, la seguridad, la alegría, las fiestas…Pero como la policía no se haga cargo de estas bandas, os van a quitar la manera de vivir. Han hecho de la violencia su modo de vida”.

Una síntesis perfecta. Probablemente, si estas afirmaciones hubieran sido hechas por políticos o periodistas españoles, más de uno les hubiera llamado alarmistas o sembradores de una cultura del miedo. Nadir hablaba desde el dolor por la pérdida de su hijo.

En la pasada Semana del Pilar dos jóvenes de Calatayud fueron agredidos brutalmente. Uno de ellos sufrió traumatismo craneal a causa de un botellazo. La policía consiguió detener a cinco implicados en la agresión, algunos con antecedentes delictivos: Dos que vivían en centros de acogida y otros tres adultos, también de origen magrebí. Para estos tres la fiscalía pidió al juzgado de guardia prisión provisional, dada la gravedad de los hechos, pero quedaron en libertad.

Como señalaba en 2019 el padre de Sami, la presencia de violentos deja un rastro de delincuencia o incluso de muerte. Tenemos una policía muy preparada. Lo que necesitamos son gobernantes que se empeñen en que los ciudadanos pacíficos, la inmensa mayoría, puedan vivir sin miedo.

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