Los miembros del equipo de Reto Santiago 776 llega a Santiago de Compostela

Lo hacen más unidos que nunca en esta iniciativa solidaria

Los integrantes del Reto Santiago 776 llegaron el miércoles a las 6 a.m. a la Catedral de Santiago de Compostela tras haber demostrado durante los 7 días de reto que la fuerza de un equipo es más poderosa que los obstáculos del camino.

Tras recorrer 365 kilómetros en tres días, Héctor Gutiérrez – el docente de la USJ impulsor de esta iniciativa y que se propuso recorrer 776 km del Camino de Santiago en el menor tiempo posible – tuvo que retirarse por problemas físicos. Entonces, mientras él dormía, su equipo decidió que este desafío debía continuar, así que tomaron la decisión de seguir corriendo por relevos para llegar a Santiago. Pablo (preparador físico y doctorando en la USJ), Gabriel (nutricionista), Rita (fisioterapeuta y docente USJ), Carlos (comunicación) y Gabriel (hermano de Héctor) se pusieron en marcha para cumplir el objetivo. “Sorpresas de la vida, cuando me he despertado no quedaba nadie del equipo en el hostal. Lo he dicho muchas veces, pero lo repito, tengo el mejor equipo del mundo”, dijo Héctor al enterarse de la decisión de sus compañeros.

Y es que, por encima de cualquier récord individual, este reto tenía un trasfondo solidario: recaudar fondos para la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en su labor de investigación contra el cáncer infantil. Para simbolizar esta acción, el equipo del reto paró en las Aulas Hospitalarias de Zaragoza, Pamplona, Logroño y Burgos para recoger “Las piedras del camino”, un conjunto de piedras pintadas por niños hospitalizados que, finalmente, se colocaron en O’Cebreiro como símbolo del reto.

“Mi padre recorrió la distancia que lleva de Jaca a Santiago de Compostela tras una operación de cáncer de estómago.  En uno de los peores momentos de su vida volvió con una sonrisa de las que se ven en la cara y de las que se notan por dentro.  Falleció 15 meses después, pero ese ha sido para mí uno de los viajes más inspiradores”, contó Héctor antes de comenzar su reto.

Es por ello que el Reto Santiago 776 es mucho más que un reto deportivo. Y, por eso, la acción de todo el equipo cobra mucho más sentido. “Las cosas no salieron al 100% como estaban planificadas, pero fueron transformando el Reto Santiago 776 en más unión, más equipo, más inspiración… Paradójicamente, siempre habíamos tratado este reto solidario como un reto de todos, y las circunstancias y decisiones tomadas han hecho que ese concepto de unidad adquiriera aún más fuerza si cabe en las últimas horas”, publicó el equipo en su cuenta de Instagram, un perfil que ha servido de diario del camino.

Todavía se pueden realizar donaciones a través de la web de la AECC, porque, tal como repitieron muchas veces los miembros del equipo, el camino sigue… Y el camino de la investigación contra el cáncer infantil no tiene que parar.