Cómo crear un espacio de aprendizaje sin distracciones en casa

Un entorno libre de distracciones se ha convertido en una necesidad

Coordinador docente de SEAS
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En una época en la que el trabajo remoto y la formación online están a la orden del día, crear un entorno libre de distracciones en casa, ya sea para estudiar o trabajar, se ha convertido en poco menos que una necesidad. 

Sin embargo, conseguir este espacio no es algo que se logre de la noche a la mañana. Y es que, aunque estudiar online desde tu propia casa suena muy bien en teoría (comodidad, flexibilidad, la libertad de tener tu propio espacio...), las distracciones presentes en el hogar pueden complicar la concentración y el aprendizaje.

Las redes sociales, las tareas domésticas, o la procrastinación en general son obstáculos en los que es fácil tropezar. La clave está en la constancia y la adaptación: crear un espacio sin distracciones es esencial para tener éxito en el aprendizaje desde casa. Aquí te damos algunos consejos para conseguirlo. 

Elige el espacio correcto

La clave para estudiar en casa es elegir el lugar adecuado. Aléjate de pantallas (salvo que el ordenador o la tablet sean imprescindibles para tus estudios. ¡Pero no te acerques a la tele!) y de zonas comunes donde pueda haber familia o compañeros de piso. Lo ideal es tener un espacio específico en tu habitación o una sala de estudio en casa. 

La iluminación debe ser suave y agradable; si es posible, con luz natural. La comodidad también es muy importante: elige una silla y un escritorio que te ayuden a mantener una correcta higiene postural. Si hay ruidos molestos, puedes optar por auriculares con cancelación de ruido o unos tapones de gomaespuma. La música de fondo puede servirte, pero también puede acabar siendo una distracción, así que es mejor evitarla.

Organiza tu espacio de estudio

Ya lo decía Marie Kondo (más o menos): un espacio desordenado suele reflejar una mente desorganizada. Por eso, tu mesa de trabajo o estudio debe estar libre de objetos innecesarios. Utiliza archivadores, carpetas y otros elementos para organizar tu espacio de estudio y mantener todo en orden y a tu alcance. “A recoger, a guardar, cada cosa en su lugar”. Esto lo cantaba mi hijo en la guardería. Si él lo aprendió con 3 años, tú, como adulto funcional, también puedes.

Lo mismo se aplica a tu “escritorio digital”: asegúrate de tener tus recursos bien organizados en carpetas y utiliza aplicaciones que te ayuden a gestionar tareas y archivos de manera eficiente. Hace unos meses me dijeron que no deberíamos tener más de 2 columnas de iconos en nuestro escritorio de Windows. Con el tiempo he descubierto que es una muy buena idea. 

Evita las distracciones en línea

Las principales distracciones al estudiar online suelen ser el teléfono y las redes sociales. Pon tus dispositivos en modo avión o “no molestar” para silenciar notificaciones y llamadas inoportunas. Puedes usar aplicaciones de bloqueo para evitar que los cantos de sirena te lleven a sitios como Youtube, Instagram o TikTok (o mi perdición, Reddit). Además, las técnicas de productividad, como la técnica Pomodoro (trabajar 25 minutos y descansar 5), pueden ayudarte a mantener la concentración y evitar que el cansancio se acumule.

Establece una rutina

El ser humano es un animal de costumbres. Tu cerebro se adapta mejor cuando sabe qué esperar. Si estudias (más o menos) a la misma hora todos los días, tu mente se ajustará a esa rutina, lo que facilitará la concentración. Asegúrate de incluir descansos: Está comprobado que después de 45 minutos de estudio, conviene hacer una breve pausa para evitar la fatiga mental. Levántate, haz unos estiramientos y relájate antes de continuar.

Establece límites 

Al trabajar o estudiar desde casa, es fundamental dejar claro que necesitas concentración. Avisa a quienes vivan contigo y márcales las horas en las que no debes ser interrumpido. Si tienes hijos o mascotas, plantéate cerrar la puerta en esos momentos. 

También puedes optar por buscar un lugar tranquilo fuera de casa, como una cafetería, o las siempre fiables bibliotecas, aunque allí también hay otras distracciones. Lo ideal es siempre, como he mencionado antes, tener tu propio espacio en el que puedas aislarte como te convenga.

Personalización

Para terminar, no dejes que tu espacio de estudio se convierta en un lugar de castigo. Personalízalo, hazlo tuyo. El orden no está reñido con tener alguna figura o adorno que te motive o que te traiga recuerdos. Añade alguna planta, alguna foto o póster que te guste o inspire. Una lámpara de tu elección, que tenga tu toque personal. Haz que tu sala de estudio sea un lugar donde realmente disfrutes de tu estancia, y así también crearás un ambiente que fomentará la concentración y la creatividad.