No es gratis
Las redes sociales atrapan al usuario y consumen su atención
Solo un 2% de los internautas españoles opta por no utilizar las redes sociales en su día a día. Así lo afirma el informe ‘La sociedad digital’ en su edición del año 2024 y elaborado por el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad. Este exiguo porcentaje contrasta con el destacado predominio y popularidad de estas plataformas. Entre todas ellas, las más utilizadas son: Whatsapp, YouTube, Instagram y Facebook. Además, X (anteriormente, Twitter), TikTok y Telegram son otros de los servicios más conocidos. Algunas de ellos registran un manejo frecuente y repetitivo durante el día. En total, las personas encuestadas declaran hacer un uso medio de las redes sociales de 3 horas y 7 minutos al día. La alta frecuencia se vincula, también, al empleo intensivo de los teléfonos móviles. Podríamos describir este hábito como un círculo vicioso en el que los algoritmos de las plataformas atrapan al usuario y consumen su atención durante horas. Asimismo, la popularidad de estos espacios reside en la gratuidad de los servicios. Pero ¿es cierto que no cuestan nada? El principal propósito de las redes es prolongar el tiempo que pasamos ante las pantallas y extender ese ciclo sin fin. Las plataformas cuantifican, rastrean y registran nuestro rastro digital: los clics y los ‘me gusta’ que damos; las veces que compartimos un contenido y la identidad de aquellos con los que nos mensajeamos. Se disputan nuestro interés. Pagamos con el bien más valioso: el tiempo. Nuestra atención, el uso que hacemos de las aplicaciones y nuestros datos son lo suficientemente valiosos como moneda de cambio.