Jornada sobre geoestrategia y relaciones comerciales organizada por APD, la USJ y Cesce en Grupo San Valero

Han participado Félix Sanz Roldán, exdirector CNI y Ex-JEMAD, y Ricardo Santamaría, director de Riesgo País y Gestión de Deuda de CESCE

El Grupo San Valero ha acogido hoy en su sede la celebración de la jornada “El mundo en transición: Geoestrategia y relaciones comerciales en el nuevo entorno”, en la que han participado Félix Sanz Roldán, exdirector CNI y Ex-JEMAD, y Ricardo Santamaría, director de Riesgo País y Gestión de Deuda de CESCE. Presentada por César Romero, director general del Grupo San Valero, y Javier Pardo, director en Aragón de APD, el encuentro ha estado organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), la Universidad San Jorge y Cesce.

Geoestrategia en un mundo en transición

Félix Sanz Roldán ha comenzado destacando la idea de que el nuevo orden mundial está en constante evolución y cada vez cambia más rápido. “Antes duraba 40 años y ahora, 6 meses. Por ejemplo, el último orden duró desde agosto de 2021, cuando EE. UU. se retiró de Afganistán, hasta febrero de 2022, cuando Rusia invadió Ucrania. Ahora, tendremos que ver cómo termina la guerra para ver cómo será el nuevo orden mundial”, ha explicado.  

El exdirector del CNI ha presentado la polaridad en la que se divide el mundo, con China y EE. UU. encabezando cada bando y ejerciendo su influencia en determinados países. Sin embargo, ha argumentado, estas superpotencias se han dado cuenta de que hay países neutrales que tendrán que tomar partido. “En este contexto, EE. UU. el 13 de octubre presentó su Estrategia de Seguridad Nacional en la que dice que ahora para ser amigo de EE. UU. no es necesario ser una democracia”, ha expuesto. En esta misma línea, “China se ha percatado de sus problemas territoriales con Taiwán y con los derechos humanos, que tendrá que solucionar”, ha explicado. El objetivo, al final, es poder crear alianzas y extender su visión en los países que todavía no han tomado partido.

Los dos polos, además, han asumido que no tienen tiempo para crear un orden en el que vivir en paz, por lo que han determinado que esta década será para diseñar hacia dónde quieren ir. “Aunque podemos tener dudas de si realmente se van a tomar estos 8 años para ver y diseñar el plan”, ha añadido.

El experto también ha señalado la estrategia que siguen ambos países en la actualidad. “EEUU es maestro del hard power, es decir, de tener un poder fuerte y ser capaz de usarlo. Y China, del soft power, esto es, de tener la capacidad, a través del comercio y otros elementos, de crear un camino expansivo”, ha detallado.

Para comprender esta manera de actuar, el ex-JEMAD ha puesto el ejemplo de la venta de parte del puerto de Hamburgo por parte del canciller alemán Olaf Scholz a China. “Ahora, hasta llegar a Hamburgo, un barco chino toca 30 puertos y los 30 son suyos. ¿Qué es más importante, tener 30 portaaviones (hard power) o 30 puertos (soft power)?”, ha reflexionado.

Por otra parte, sobre la invasión de Ucrania, Félix Sanz ha explicado que hubo un cambio de paradigma. “Se pasó de que Europa adoptara la postura de <<usted diga que es grande que yo hago como que me lo creo>> a que Rusia transmitiera el mensaje de <<yo soy grande y me da igual que usted se lo crea o no>>”, ha argumentado. Así, este giro desembocó en un cambio de poder que Rusia ha demostrado invadiendo un país vecino. “Sin embargo, el resultado ha sido una Rusia políticamente irrelevante porque nadie puede ir de la mano de un país que se salta los principios del derecho internacional y que va a seguir masacrando”, ha agregado.

Para finalizar su intervención ha destacado que, a pesar de las dificultades, los polos China – EE. UU. se necesitan y sus acciones tienen consecuencias para ellos mismos. “Vamos a tener que saber vivir en este sistema en el que dos polos se miran, no quieren hacerse daño y cada uno utiliza sus términos fundamentales. Mientras, el resto de los países tendremos que saber hacia qué polo queremos ir. De esos polos saldrá el mundo del año 2030” ha concluido.

Relaciones comerciales en el nuevo entorno global

Tras la ponencia de Félix Sanz, ha sido el turno de Ricardo Santamaría, quien ha arrojado una visión de las relaciones comerciales en el nuevo entorno global, que ha definido como “disruptivo en muchas áreas”.

Para comenzar, ha explicado la cadena de acontecimientos que han provocado la situación actual de gran inflación y bajada de las previsiones de crecimiento. La generación de ahorros durante la pandemia provocó un “efecto rebote de consumo privado que el sector productivo no fue capaz de satisfacer” provocando una “perturbación de las cadenas de suministro” que fue acelerada, además, por la política covid 0 de China.

En este contexto, estalló la guerra en Ucrania y todas estas consecuencias “se aceleraron, se cronificaron en el tiempo y se hicieron más graves”. Además, la guerra también provocó “una subida de precios de las materias primas” porque la demanda se mantuvo, pero los recursos ya no eran los mismos.

Esto provocó una inflación generalizada a escala global, a la que, actualmente, se está haciendo frente “retirando dinero del sistema y subiendo los tipos de interés”. Pero ha advertido que existe una “inconsistencia entre la política fiscal y monetaria” que genera dificultad a la hora de atacar la inflación.

Ricardo Santamaría ha argumentado que “seremos capaces de parar la inflación si conseguimos dominar los efectos de la segunda vuelta”, es decir “si propiciamos un incremento de salario que trate de recuperar el poder adquisitivo, pero que no retroalimente el incremento de precios”. Por otra parte, sobre la crisis energética en Europa, ha determinado que “Europa sobrevivirá al invierno con sus reservas siempre y cuando haya un ahorro del 13-14-15% del consumo energético”.

Todo ello, ha añadido, se verá condicionado “por la evolución de la guerra en Ucrania” y la “desaceleración de China”, que “ya es una realidad” debido a la política de covid 0 y las protestas sociales.

Conversación estratégica

Durante el debate desarrollado por ambos expertos con César Romero se han planteado cuestiones como la importancia de la ciberseguridad. “Hay que proteger especialmente las organizaciones estatales a las que quieren entrar los enemigos, no dejar puertas abiertas y ser conscientes de que es una amenaza continua, pero que, si somos capaces de dedicar el esfuerzo oportuno, podremos vencerlas”, ha respondido Félix Sanz.

También se ha debatido sobre la duración de la guerra. “Durará lo que duren nuestros principios”, ha sentenciado el exdirector del CNI en este sentido. “Es decir, si nuestros principios están arraigados y creemos en el derecho internacional, Putin lo tendrá difícil. Cuando estemos dispuestos a darle el Dombás porque queramos terminar el conflicto y ser felices, acabará la guerra, pero a ver con qué cara volvemos a casa y miramos a nuestros hijos”, ha agregado.

Por su parte, sobre el fin de la subida de la inflación, Ricardo Santamaría ha explicado que se trata de algo complejo porque la desglobalización “supondrá dejar de producir cosas en sitios donde es más barato, para producirlas en sitios más seguros o donde compartimos opinión”, lo que provocará “un incremento de los precios”. Asimismo, la descarbonización y la apuesta por las energías verdes significará “multiplicar el consumo de minerales que se encuentran en las manos de pocos países”, generando una situación “preocupante” que también “aumentará los precios”.