José Longás: In Memoriam

OBITUARIO

¿Qué hace un consejero delegado de una gran multinacional como BSH en el patronato de un grupo educativo? Con una agenda tan absorbente, ¿qué llevó a Pepe Longás a dedicar parte de su limitado tiempo al Grupo San Valero? En mi opinión, hubo dos razones: su bonhomía y su firme convicción de que la formación es la palanca fundamental para impulsar el tejido empresarial e industrial y, sobre todo, para mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos, sobre todo de aquellos que, de partida, salen en unas condiciones más desfavorables.

Pepe se incorporó al Patronato en 2012, y siempre se caracterizó por su capacidad analítica para resolver problemas y para detectar oportunidades, además de por su franqueza y su capacidad para aunar voluntades.

Su aportación en aquella primera etapa de la Universidad San Jorge fue muy valiosa, pues Pepe no solo atesoraba un amplio bagaje en el conocimiento de la Formación Profesional, sino que había explorado ya la necesidad de que empresa y universidad caminaran de la mano para que ambas crecieran juntas, a la par. Fue uno de los primeros directivos de este país en poner en marcha iniciativas conjuntas para que empresa y universidad, empresa y Formación Profesional, explotaran todas sus sinergias. Importante sin duda, fue su contribución a la Formación Professional Dual en Centro San Valero a través de BSH.

La pérdida de Pepe ha sido un duro golpe para todos los que formamos parte de la familia del Grupo San Valero, para sus cinco entidades (Centro San Valero, Fundación Dominicana San Valero, CPA Salduie, SEAS Estudios Superiores Abiertos y Universidad San Jorge) y para nosotros, los compañeros de Patronato, los actuales y los anteriores, que hemos podido disfrutar de su magisterio y su cálida compañía, siempre dispuesto a ayudar en lo que fuera necesario.

Pero el paso de Pepe por el Grupo San Valero no ha acabado. Nos queda su legado. Las personas nos morimos, pero el recuerdo no siempre se desvanece. Y este, desde luego, no será el caso.

Nos queda su capacidad de liderazgo, su inconformismo, su espíritu de superación. Su habilidad para aunar voluntades, para sumar esfuerzos. Nos queda su absoluta falta de prejuicios, que le condujo a colaborar con instituciones públicas y privadas; en definitiva, nos queda su brillante visión sobre cómo dirigir una institución para alcanzar sus metas.

Y sobre todo nos quedan sus conversaciones, las que teníamos después de cada patronato. Su afabilidad, su entrega. Nos queda su ejemplo. Nos queda su generosidad por habernos dedicado tanto tiempo de forma altruista. Nos queda más de lo que creemos en un primer momento, cuando recibimos el impacto de su pérdida. La huella de Pepe en el Grupo San Valero no será olvidada.

Descanse En Paz.

Pedro Baringo Giner

Presidente del Patronato del Grupo San Valero