Graduación de los alumnos del Curso Superior en Dirección de Centros Educativos Privados en USJ

"La educación es un acto de amor dirigido a una generación que está cambiando", arzobispo de Zaragoza

La Universidad San Jorge celebró ayer la sexta graduación del Curso Superior en Dirección de Centros Educativos Privados, un título propio de la USJ y Escuelas Católicas de Aragón, que capacita a los alumnos para desarrollar funciones directivas en centros concertados de Aragón.

El arzobispo de Zaragoza y gran canciller de la Universidad San Jorge, Vicente Jiménez, fue el padrino de la promoción a quien felicitó y agradeció su compromiso. Citando al Papa Francisco, afirmó que los docentes necesitan “un aprendizaje permanente”, puesto que la educación es un “acto de amor” exigente dirigido a “una generación que está cambiando”, por lo que el educador debe ser “competente, cualificado y lleno de humanidad” para promover el crecimiento “humano y espiritual” de los jóvenes.

Así pues, enumeró la continua evolución de la sociedad, las culturas diversas que confluyen en las clases y las familias cuyos comportamientos no siempre coinciden con la educación de los colegios como desafíos que los centros educativos privados deben afrontar.

Ante estos retos, el arzobispo ofreció pistas para guiar el camino de los docentes. Entre ellas, citó la motivación y la formación de los miembros de comunidad educativa sobre los valores cristianos y el ideario del colegio. También, la participación de los alumnos en la celebración de algunos sacramentos y la posición de clase de Religión en el espacio formativo. Animó a la implicación de los padres en la acción educativa y a la colaboración de los colegios con la pastoral diocesana, otros centros privados y parroquias.  Asimismo, instó a acoger a las personas de otras culturas en los colegios desde la concepción de los valores universales del Evangelio y a fortalecer las medidas que garanticen la continuidad de los colegios inspirados en el humanismo cristiano.

Finalmente, reconoció “el trabajo intenso y la labor sacrificada” de todos los que forman “la gran familia de Escuelas Católicas”, a quienes agradeció “su lúcida visión de la educación y su espíritu tenaz para llevar adelante proyectos y programas”.

Durante al acto, también se dirigieron a los graduados Pedro Baringo Giner, vicepresidente del Grupo San Valero, José Luis Sampériz Cinca, presidente de Escuelas Católicas de Aragón y Carlos Pérez Caseiras, rector de la Universidad San Jorge. Además, María Rosa Castillo fue la encargada de pronunciar unas palabras en nombre de todos los alumnos.