FELICES AÑOS 20

Alumna del Centro San Valero

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23.01.2020

A veces es necesario echar la vista atrás para comprender. Comprender quiénes somos, pues somos el fruto el nuestros errores, pasiones, aciertos y acciones, y comprender hacia dónde queremos ir. El olvido es nuestro mayor enemigo, ya lo dice esa cita tan famosa “Aquel que no conoce su historia está condenado a repetirla”. La memoria no solo nos habla del pasado, sino también de nuestro presente, por eso debemos conocerlo y, aún más importante, entenderlo; aún más en tiempos donde el cambio es constante. En unas semanas cambiaremos de década y creo que es el momento oportuno para hacer esta reflexión.

La ciencia y la tecnología ha sido lo que más se ha desarrollado en los últimos diez años. Hemos presenciado la creación de los Smartphone y su evolución, la inteligencia artificial, los drones. Además, hemos llegado a una comprensión del universo nunca vista. Se han conseguido hitos como demostrar el Bosón de Higgs o fotografiar un agujero negro, y gracias a las redes sociales, la palabra ciudadanos del mundo ha cobrado sentido; se ha conseguido la conexión de millones de personas disgregadas por todo el mundo y la comunicación entre ellas en segundos. Sin embargo, también hemos visto sus efectos más tóxicos, muchos de ellos derivados por su mal uso. Quizás sería el momento de plantearse si el desarrollo técnico está evolucionando más rápido que nosotros.

En el campo de los derechos humanos también se han conseguido grandes pasos. No tengo ninguna duda que es debido en parte a la organización global que nos confieren las nuevas tecnologías. Estos últimos 10 años se han dado huelgas generales como la del 15-M en España en contra de una política que protegía a los bancos e ignoraba a las personas. La “primavera árabe” a favor de la democracia, la lucha LGBTQ+ con legalización del matrimonio homosexual en diversos países entre ellos Estados Unidos. Y la abrumadora expansión del feminismo donde se ha conseguido romper tabús como las agresiones sexuales. Y como poder olvidar, que ha sido por fin cuando hemos tomado responsabilidad de nuestras acciones y se ha dado la mayor huelga estudiantil de la historia contra el cabio climático.

se dan cambios tan bruscos y rápidos siempre surge una oposición. Los cambios asustan porque hacen replantearse qué papel ocupas ahora en esa sociedad. Ese miedo puede alimentar los sentimientos más funestos que presentan las personas: la ira, la rabia, el odio. Estos últimos años por desgracia los fanatismos han proliferado y han contaminado nuestra sociedad. Se han perdido demasiadas vidas inocentes en la causa fútil del yihadismo. Y nosotros hemos vivido demasiado cerca el extremo nacionalismo. El conflicto separatista catalán ha provocado una oleada de odio por ambas partes. Igual sería ya el momento de dejar de buscar culpables, y buscar una solución de verdad, sin ver al otro como nuestro enemigo sino como lo que tan fervientemente están defendiendo que son, nuestro compatriota.

El pasado ya no se puede cambiar y juzgarlo es inútil. A lo que debemos a aspirar es a aprender de él y no cometer los mismos errores. Se nos presentan tiempos nuevos, y nadie con certeza sabe hacia dónde nos dirigimos, solo aspiro a que las decisiones que se tomen en el futuro estén guidas por el sentido común y las mejores intenciones. Hacer el amor y no la guerra. ¡Felices años 20!

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