News

Las III Jornadas de Justicia Social de la USJ abordan la soledad no deseada

Han participado con expertos de diversas disciplinas
FMXxc_ZXEAIsqx8-980x735.jpg
25.02.2022

La Facultad de Comunicación y Ciencias Sociales de la Universidad San Jorge celebró ayer las terceras Jornadas de Justicia Social, que este año han abordado la situación de las personas en soledad no deseada y cómo diagnosticar esta nueva modalidad de exclusión social.

Igual que en otras ediciones, se trató la temática desde las perspectivas económica, de derecho, educativa y de comunicación. Fernando Vidal Fernández, profesor de Sociología de la Universidad Pontificia Comillas, director de su Centro de Impacto Social y patrono de fundaciones como HogarSí, BoscoSocial o JRS-Pueblos Unidos, dedicadas a personas sin hogar, niños en riesgo y migrantes, fue el encargado de impartir la ponencia inaugural en la que presentó una radiografía de las nuevas formas de exclusión social en España.

Presentó las cifras de una encuesta sobre soledad que realizaron en mitad de la pandemia de la covid19. Los resultados reflejaron que entre los colectivos más sensibles a la soledad se encuentran las personas mayores, los jóvenes, las personas divorciadas y separadas, las personas viudas y, especialmente, las personas en exclusión social. “Hoy en día, cuanto más pobre eres, más solo estás”, sentenció el experto.

Además, explicó que la soledad se crea y se acentúa por la propia configuración de la sociedad, la economía, la manera de relacionarse, etc. “Estamos en una sociedad donde ha aumentado la capacidad para globalizar las relaciones sociales a través, por ejemplo, de las redes y la facilidad para viajar. Nunca habíamos tenido un techo de sociabilidad tan alto, pero también nunca hasta ahora habíamos tenido tanta soledad”, argumentó.

Entre las soluciones para combatirla mencionó acciones como el acto de unirse a las personas en exclusión generando espacios para hablar con ellas; la creación o participación en asociaciones donde se pueda hablar de soledad; y la humanización de la ciudad para buscar lugares donde coincidir y comunicarse con los demás.

Perspectiva de derecho y economía

Posteriormente se celebraron las ponencias desde las perspectivas económicas y de derecho, con Carmen Ana Lorenzo Edreida, experta en Marketing e Investigación de Mercados, quien explicó el comportamiento del consumidor en soledad. Entre sus conclusiones apuntó que los hogares unipersonales “están en crecimiento y son cada vez de mayor edad; su vulnerabilidad está creciendo; buscan la conveniencia, pero no les importa pagar más por productos de más valor, y aunque tienen dificultades para comprar, la industria piensa en ellos”.

Por su parte, Miguel Ángel Morel, técnico asesor del Instituto Aragonés de Servicios Sociales, trató las políticas públicas en relación con personas en soledad no deseada. Expuso que se detectó la necesidad de “servicios y programas que favorezcan el modelo de buena vecindad por medio de la creación de redes sociales de atención y acompañamiento a estas personas”. Esto provocó que se empezaran a establecer “propuestas de abordaje ante las nuevas necesidades y demandas” y se realizara una “actuación integral desde la responsabilidad y el compromiso de atención y protección social”. De este punto surgió la estrategia de atención y protección social para las personas mayores en Aragón establecida por el IASS.

“En Aragón, 289.603 personas son mayores de 65 años. De ellas, el 25,2% viven solas en hogares unipersonales y se espera que esta realidad vaya en aumento. Ante este hecho, se pretende mejorar la calidad de vida de las personas, manteniéndolas activas e integradas en su entorno, a través de acciones como el Plan del cambio para personas mayores”, afirmó.

Perspectiva educativa y de comunicación

Mª Dolors Rodríguez Arjona, socióloga y coordinadora del Observatorio de Ciudades que Cuidan de la Fundación Mémora, fue la encargada de presentar algunas conclusiones preliminares del segundo informe nacional “Impacto de la soledad en los medios de comunicación” realizado por Fundación Mémora en colaboración con Fundación La Caixa.

Entre ellas, mencionó que “la pandemia ha incrementado el número de noticias sobre soledad no deseada en personas mayores”. Además, también se detectan “muchas intervenciones a nivel local, destacando los programas de voluntariado de diferentes entidades, y disminuyen los artículos referidos a hallazgos de mayores fallecidos en domicilios”.

Igualmente, explicó que el informe refleja que “todos los medios hablan de la soledad como un problema social” y aumentan las noticias que “demandan censos municipales voluntarios de personas que viven en soledad no deseada y presenten vulnerabilidad”.

Más adelante, José Javier Viela Sala, jefe de la Unidad del Mayor de los Servicios Sociales Comunitarios del Ayuntamiento de Zaragoza, impartió una ponencia sobre las Redes de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores como vía para mejorar la participación y prevenir la soledad. “Se trata de un proyecto de la OMS dirigido a todos los ayuntamientos interesados en fomentar el envejecimiento activo y saludable a través de una metodología de investigación y acción caracterizada por la participación activa de las personas mayores en todo el proceso y la transversalidad de las actuaciones municipales”, expuso.

Observatorio Aragonés de la Soledad

Finalmente, Andrés Esteban Portero, asesor de Mayores y Menores del Justicia de Aragón, fue el encargado de cerrar las jornadas presentando la labor, génesis, objetivos y actividad del Observatorio Aragonés de la Soledad, un organismo que, según explicó, se encarga de “analizar, recopilar y realizar propuestas, y pretende velar por las personas mayores en soledad no elegida”.

“Creemos que es muy importante, primero, el abordaje preventivo para fortalecer la autonomía, capacidad cognitiva y empoderamiento de cada persona. Segundo, los recursos de seguimiento y cuidado cuando ya se dan casos de soledad. Y, tercero, el acompañamiento cuando hay vulnerabilidad”, manifestó.

Clausura de las jornadas

Para concluir las jornadas, se contó con la presencia de Javier Hernández García, lugarteniente de El Justicia de Aragón, quien afirmó que “la soledad no deseada despierta gran interés y preocupación, y requiere una actuación transversal de prevención, dirección y resolución, por lo que hay que dotar de medios e implicar a la sociedad”.

Además, tras opinar que “la universidad no es solo docencia e investigación, sino que debe ser motor de desarrollo ciudadano, reflexión e implicación social”, aseguró que “la USJ lo está logrando”.

Berta Sáez, rectora de la USJ, también reflexionó sobre el papel de la universidad. “Tenemos que agitar conciencias para cambiar aquello que atenta contra los derechos fundamentales de cualquier persona”, explicó.

Por último, Pedro Baringo, presidente del Grupo San Valero, cerró las jornadas afirmando que “la justicia, si no es social, no es justicia”.