La sociedad es cada vez más consciente de que una buena Formación Profesional hace posible el acercamiento del sistema educativo al mercado de trabajo y puede ser un arma fundamental en los cambios que se avecinan en el sistema productivo a causa de la revolución tecnológica, en un marco de profunda transformación socioeconómica.
La FP es uno de los pilares de creación de empleo. Unos jóvenes bien formados en las ramas técnicas están más capacitados para poner en marcha iniciativas que muevan la economía productiva.
En el esfuerzo por conseguir una buena FP han concurrido tanto la iniciativa pública como las entidades sociales. La lucha por la igualdad social en Zaragoza, por ejemplo, no se entendería...